Billy Graham: Tus oraciones son importantes para Dios

«Los discípulos observaron una relación directa entre el ministerio inusual de Jesús y su devota vida de oración. Por eso, su primera y más ferviente petición fue: “Señor, enséñanos a orar”».

Billy Graham

Ya sea alguien cercano a ti o alguien de quien oyes hablar en las noticias, ver a otros experimentar dolor y tristeza puede ser abrumador. Tal vez puedas ofrecer ayuda tangible, pero ¿qué pasa si estás demasiado lejos o las circunstancias no lo permiten?

Billy Graham nos animó una vez a llevar nuestra empatía por los demás delante del Señor. Lee lo que dijo acerca de la oración en esta emisión de su programa radial Momentos de Decisión grabada en 1955:

Muchos cristianos de todo el mundo se preguntan: «¿Qué podemos hacer para ayudar?». Otros se retuercen las manos y dicen que ahora nos encontramos en una situación para la que ya no hay esperanza.

Hay una cosa que todos podemos hacer: podemos orar.

Noé oró y Dios le entregó un plano para construir el arca de la salvación. Moisés oró, y Dios, en medio de truenos y relámpagos, grabó su ley en dos tablas de piedra. Gedeón oró, y el ejército de un enemigo formidable huyó con miedo ante sus 300 valientes y devotos soldados. Salomón oró, y fuego descendió del cielo y consumió los holocaustos y los sacrificios.

Daniel oró, y las fauces de los leones se cerraron. Elías oró, y el fuego de Dios consumió el sacrificio y el agua alrededor del altar de los profetas de Baal. David oró, y derrotó al invencible Goliat en el campo de batalla filisteo.

Los discípulos oraron, y fueron llenos del Espíritu Santo, y 3000 personas se unieron a la iglesia en un solo día. Pedro y Juan oraron, y un hombre lisiado fue sanado y 5000 hombres y mujeres creyeron. Los discípulos oraron y las puertas de la prisión se abrieron, y Pedro, que había sido encarcelado, salió como un hombre libre.

Orar es la habilidad más elevada del espíritu. En realidad, es más que un arte o una habilidad… es una pasión consumidora, la vida misma y el aliento de la vida cristiana.

Como somos miembros de la familia de Dios, al orar, nosotros tenemos una audacia y una expectativa que el mundo no conoce. La Biblia dice: «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente» (Hebreos 4:16, NVI).

¡Oh, amigo ansioso cuyas oraciones no han sido respondidas! Dios te invita a la intimidad de una relación espiritual con Él como la que tiene un Padre con su hijo, «para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el mundo» (Filipenses 2:15, NVI).

«Orar es… la vida misma y el aliento de la vida cristiana».

Billy Graham

¡Qué privilegio el nuestro: el privilegio de la oración! Cristiano, examina tu corazón, consagra tu vida, entrégate a Dios sin reservas, porque solo aquellos que oran con un corazón limpio serán escuchados por Él. La Biblia dice: «La oración del justo es poderosa y eficaz» (Santiago 5:16, NVI).

Oren en tiempos de adversidad, para no volvernos infieles e incrédulos. Oren en tiempos de prosperidad, para no volvernos vanidosos y orgullosos. Oren en tiempos de peligro, para no volvernos temerosos y dudosos. Oren en tiempos de seguridad, para no volvernos autosuficientes.

¡Pecadores, oren a un Dios misericordioso por el perdón! Cristianos, oren por un derramamiento del Espíritu de Dios sobre un mundo obstinado, malvado e impenitente.

Padres, oren para que Dios corone su hogar con gracia y misericordia. Hijos, oren por la salvación de sus padres encadenados por el pecado. Cristianos, santos de Dios, oren para que el rocío del cielo caiga sobre la tierra seca y sedienta, y para que la justicia cubra toda la tierra como las aguas cubren el mar.

Satanás tiembla cuando ve al santo más débil de rodillas, así que ora.