«… nosotros somos ciudadanos del cielo, donde vive el Señor Jesucristo; y esperamos con mucho anhelo que Él regrese…» —Filipenses 3:20, NTV
La Biblia indica que vivimos en el día del hombre. Sin embargo, viene un día que será llamado «el día del Señor». En medio de la desesperanza, ¡hay esperanza! Esa esperanza está centrada en el Dios hombre, el Señor Jesucristo. Ahora la voluntad del ser humano hace que la tierra esté fuera de control; después, solo se hará la voluntad del Señor. Hasta que llegue ese momento, estamos bajo la orden del Rey de reyes de proclamar su mensaje. Cuando nos dedicamos a hacer evangelismo, estamos obedeciendo su gran mandato: «Vayan y prediquen». Al hacer eso, apresuramos la venida del día de Dios (2 Pedro 3:12).