Un corazón de fe


 
«… si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo».
—Romanos 10:9

El corazón es el que hace circular  la sangre por todo el cuerpo. También se habla metafóricamente del corazón cuando hablamos de afectos y sentimientos. Debido a que es el órgano central del cuerpo y uno de los más vitales, la Biblia habla de este como «un manantial de vida». Por tanto, hace uso de este término como sinónimo de «vida». Cuando la Biblia dice: «Dame, hijo mío, tu corazón» (Proverbios 23:26), no significa que tengamos que extraer nuestros corazones físicos para dárselos a Dios. Significa que tenemos que darle nuestra vida, nuestro todo. Cuando acudimos a Cristo, no solo tenemos que creer de modo intelectual con nuestras mentes, sino que también tenemos que «creer en nuestro corazón». Es posible creer en el Jesús histórico, pero la «fe salvadora» es una fe que incluye todo nuestro ser. Cuando creemos con todo nuestro corazón, la voluntad, las emociones y el intelecto se rinden a Cristo.

Read this devotion in English on BillyGraham.org.

Oración de hoy

¡Señor, creo y me regocijo al saber que estás vivo y eres mi Redentor!