Este Día de los Presidentes, hacemos un recuento de siete oraciones significativas que Billy Graham y Franklin Graham han presentado delante de Dios durante la toma de posesión de varios presidentes, mientras pedimos a Dios sabiduría y dirección para nuestra nación.
1. Por la nación
Padre nuestro y Dios nuestro, tú has dicho: «Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor». Reconocemos en esta ocasión histórica que somos «una nación bajo Dios». Te damos gracias por esta antorcha de fe que nos entregaron nuestros antepasados. Que nunca dejemos que se apague. Solo Tú nos has dado nuestra prosperidad, nuestra libertad y nuestro poder. Esta fe en Dios es nuestra herencia y nuestro fundamento.
Nos has advertido en las Escrituras: «Si se destruyen los cimientos, ¿qué podrán hacer los justos?». Como nos recordó George Washington en su discurso de despedida, la moralidad y la fe son los pilares de nuestra sociedad. Confesamos que estos pilares se están erosionando en una sociedad cada vez más materialista y permisiva. El mundo entero está observando para ver si la fe de nuestros padres resistirá las pruebas del momento. Durante mucho tiempo hemos descuidado tu palabra y hemos ignorado tus leyes. Durante mucho tiempo hemos intentado resolver nuestros problemas sin acudir a ti. Durante mucho tiempo hemos intentado vivir solo de pan. Hemos sembrado al viento y ahora estamos cosechando un torbellino de crimen, división y rebelión.
Y ahora, con la paga de nuestros pecados mirándonos a la cara, recordamos tus palabras: «Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra».
—Billy Graham, oración en la toma de posesión de 1969

2. Por el presidente electo
Y ahora llegamos a una nueva era de nuestra historia. En tu soberanía has permitido que George Bush nos dirija en esta hora trascendental de nuestra historia durante los próximos cuatro años. Mientras él pone hoy su mano sobre la Biblia y jura solemnemente ante ti preservar, proteger y defender la Constitución, dale la sabiduría, la integridad y el valor para ayudar a que esta se convierta en una nación amable y bondadosa.
Protégelo del peligro físico, y en los momentos solitarios de decisión, concédele tu sabiduría para saber lo que es moralmente correcto, y un valor inalterable para llevarlo a cabo. Dale una cabeza fría y un corazón cálido. Dale compasión por los necesitados física, moral y espiritualmente.
¡Oh Dios!, consagramos hoy a George Herbert Walker Bush a la presidencia de estos Estados Unidos con la seguridad de que, a partir de esta hora, cuando él y su familia se trasladen a la Casa Blanca, contarán con la presencia y el poder de Aquel que dijo: «No te desampararé ni te dejaré» (Hebreos 13:5).
—Billy Graham, oración en la toma de posesión de 1989
3. Por la transición
Y ahora, en este vigésimo día de enero de 1993, te encomendamos al Presidente electo (Bill) Clinton y al Vicepresidente electo (Al) Gore, a quienes has permitido asumir el liderazgo en este momento crítico de la historia de nuestra nación. Ayúdales a ver siempre el cargo para el que han sido elegidos como un encargo sagrado que viene de ti.
Oramos para que bendigas a sus esposas, que compartirán gran parte de la responsabilidad y las cargas. Haz que el presidente electo Clinton sepa que nunca está realmente solo, sino que el Dios eterno puede ser su refugio y puede recurrir a ti en cualquier circunstancia. Dale la sabiduría que has prometido a todo aquel que te la pida y la fuerza que solo Tú puedes dar.
Te damos gracias por su predecesor, el presidente Bush, y por la dedicación que prestó a este cargo. Bendícelo mientras él y la Sra. Bush continúan su dedicado servicio a nuestro país en otras esferas. Te encomendamos esta ceremonia inaugural y te pedimos que el recuerdo de este evento nos recuerde siempre que debemos orar por nuestros dirigentes. Te lo pido en el nombre del que es llamado Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno y Príncipe de Paz. Amén.
—Billy Graham, oración en la toma de posesión de 1993

4. Por valor y compromiso
Padre nuestro y Dios nuestro. Te damos gracias hoy por el privilegio de venir a tu presencia en esta ocasión histórica y solemne.
Te damos gracias por tu mano misericordiosa que nos ha preservado como nación. Te alabamos por la continuidad pacífica del gobierno que representa esta inauguración presidencial.
Recordamos que la Biblia dice: «Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los que la edifican» (Salmo 127:1). También dice que a quien mucho se le ha dado, mucho se le exigirá.
Miramos con gratitud al pasado y te agradecemos que desde los mismos cimientos de América concedieras a nuestros antepasados valor y sabiduría, al confiar en ti. Por eso te pedimos hoy que nos inspires con su ejemplo. Donde haya habido fracaso, perdónanos; donde haya habido progreso, confírmanos; donde haya habido éxito, danos humildad y enséñanos a seguir tus instrucciones más de cerca al entrar en el próximo siglo.
Dale a todos aquellos a quienes les has confiado hoy el liderazgo el deseo de buscar tu voluntad y de cumplirla.
—Billy Graham, oración en la toma de posesión de 1997
5. Por la unidad
Oramos, Señor, por el presidente electo George W. Bush y el vicepresidente electo Richard B. Cheney, a quienes has confiado el liderazgo de esta nación en este momento de la historia. Oramos para que les ayudes a unir a nuestro país para que podamos elevarnos por encima de la política partidista y buscar la visión más amplia de tu voluntad para nuestra nación.
Úsalos para traer la reconciliación entre las razas, la sanación de las heridas políticas, para que lleguemos a ser verdaderamente una nación bajo Dios. Dale a nuestro nuevo presidente, y a todos los que le asesoran, calma ante las tormentas, ánimo ante la frustración y humildad ante el éxito. Dales la sabiduría para saber y hacer lo que es correcto, y el valor para decir no a todo lo que sea contrario a los estatutos de tu santa ley.
—Franklin Graham, oración en la toma de posesión de 2001
6. Por la paz
Es mi oración que Dios te bendiga a ti, a tu familia, a tu administración, y que bendiga a los Estados Unidos de América. […]
«Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, por los reyes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida devota y digna. Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad. Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien dio su vida como rescate por todos. Este testimonio Dios lo ha dado a su debido tiempo» (1 Timoteo 2:1-6, NVI). […]
«Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén» (1 Timoteo 1:17, NVI).
—Franklin Graham, oración en la toma de posesión de 2017
7. Por protección
Padre nuestro y Dios nuestro, tú has dicho: «Bendita la nación cuyo Dios es el Señor».
Como oró el profeta Daniel: «¡Alabado sea por siempre el nombre de Dios! Suyos son la sabiduría y el poder. Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes. A los sabios da sabiduría y a los inteligentes, discernimiento». […]
Oramos por el presidente Trump, para que Tú lo cuides, protejas, guíes y dirijas. Dale tu sabiduría desde tu trono en lo alto. Te pedimos que lo bendigas y que nuestra nación sea bendecida a través de él. […]
Padre, aprovechamos este momento para detenernos. Para recordar las grandes cosas que has hecho por esta nación. Gracias por la protección, la generosidad y las libertades que tanto disfrutamos. Recordamos que debemos mantener nuestros ojos fijos en ti. Y que nuestros corazones se inclinen a tu voz.
—Franklin Graham, oración en la toma de posesión de 2025
