El sábado pasado, las iglesias hispanas de la «Ciudad de los Vientos» se reunieron para un evento que se sintió como un soplo de aire fresco.
Organizada por la Billy Graham Evangelistic Association (BGEA) y su ministerio hermano Samaritan’s Purse, la conferencia Unidos fortaleció a estos creyentes en la evangelización, el discipulado y la defensa de la fe.
Pastores, líderes ministeriales y miembros de congregaciones de habla hispana de diferentes iglesias y denominaciones, se reunieron para escuchar enseñanzas bíblicas y compartir ideas sobre cómo llevar el Evangelio a sus comunidades.
Lázaro Saldaña, uno de los asistentes, explicó que la iglesia hispana en Chicago enfrenta desafíos particulares. «Muchas personas de diversos países están llegando aquí —gente que nunca antes había estado en Estados Unidos— y son las iglesias las que asumen la responsabilidad de darles la bienvenida y ayudarlas a adaptarse a la cultura [estadounidense]».
A lo largo de la conferencia, los ponentes hicieron hincapié en que la iglesia debe predicar el Evangelio bíblico, no una versión diluida del cristianismo. También instaron a los asistentes a reflejar el amor de Dios en su vida cotidiana y a discipular a las generaciones más jóvenes.
Donald Franz, un pastor y fundador de iglesias que ha ejercido su ministerio en Estados Unidos y en varios países de América Latina, habló sobre la necesidad de orientar a los nuevos creyentes.
«El discipulado es formar a Cristo en las personas y ayudarlas a vivir su propósito divino», dijo.
En su mensaje, Franz explicó que muchas congregaciones están dando la bienvenida a nuevas personas, pero no logran ayudarlas a crecer en la fe. Como resultado, «hemos creado consumidores espirituales en lugar de discípulos».
«El consumidor espiritual va a la iglesia esperando que el servicio sea para él, para ella… “Espero que cante [el músico] que me gusta. Ojalá que toque la canción que me gusta”. [Por el contrario,] la actitud del discípulo dice: “Señor, muéstrame a quién bendecir hoy durante en el culto. Muéstrame por quién orar. Dame una palabra que pueda bendecir a mis hermanos”».

Centrados en la Palabra
Fue la lectura de la Palabra de Dios lo que llevó a Lázaro Saldaña a convertirse en creyente hace años y, por eso, le apasiona animar a otros a estudiar las Escrituras. Desde hace mucho tiempo ha anhelado que las iglesias evangélicas de Chicago recuerden la importancia de predicar la Biblia y este evento, dijo, volvió a orientar a los oyentes hacia ese fundamento.
«No es común encontrar eventos como estos que unan a las iglesias, que llamen a las iglesias a estar juntos en un mismo propósito, la Biblia y la evangelización», dijo.
Saldaña también compartió que quiere dedicar el resto de su vida a ayudar a otros a conocer a Jesús. En el evento se sintió guiado a poner su futuro por completo en las manos de Dios. «Ahí le dije a Dios: “Yo no tengo planes. ¿Cuáles son tus planes para mi vida?”. (…) Él transformó mi vida y yo quiero hablarles a las personas de Jesús».
Saldaña salió de la conferencia sintiéndose renovado y fortalecido en su ministerio. «Espero que este evento no se limite a hoy, sino que dé inicio a un proceso que nos despierte para que muchas personas puedan llegar a conocer a Jesús».

‘Una sacudida’
Edgar Infante es originario de la Ciudad de México, pero lleva 30 años viviendo en el área de Chicago.
Comenzó a asistir a una iglesia cristiana hace apenas cuatro años, pero incluso en este corto tiempo, ha notado que muchos miembros de la iglesia local parecen estar estancados en una rutina.
«Siento que la gente está sumida en una monotonía de ir y venir de la iglesia, pero no los veo motivados», explicó.
Pero la conferencia, dijo, «dejó un impacto muy positivo. Los ponentes… creo que fueron alineados por Dios… Son personas que reflejan que realmente creen lo que están predicando. El amor y el carisma que transmiten son un espejo de cómo el Evangelio está en su manera de vivir».
«Esto es como una sacudida», continuó. «Es bueno decir: “Despierten, es hora de que se pongan las pilas y regresen a las bases”».
Infante habló de su esperanza de que las lecciones de la conferencia Unidos, especialmente las relacionadas con predicar el Evangelio bíblico y demostrar constantemente el amor de Cristo, se extiendan por todas las iglesias. «Lo primero que vamos a hacer es pasar la referencia de lo que aprendimos», dijo. «Entonces esa semilla se va a plantar, y creo que se va a ir pasando la voz».
Infante señaló que la conferencia les recordó a todos que el Evangelio de Jesucristo es lo que verdaderamente puede liberar a las personas. «Y eso es lo que queremos compartir».
¿Te unirías a nosotros en oración para que Dios obre en muchas más vidas durante la próxima conferencia Unidos, el 26 de septiembre en Houston, Texas? Reserva tu lugar ahora.


